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Automatiza tu contabilidad: reenvía los tickets desde tu correo

Reenvía los tickets desde tu correo a Facturaz y la IA registra cada gasto automáticamente. Añade una regla de correo y tu contabilidad se lleva sola, dejándote una revisión de cinco minutos.

6 min de lecturaÚltima actualización: abr 2026

Tus tickets ya llegan por email. Facturaz le da a cada cuenta una dirección de correo que convierte cualquier ticket reenviado en un gasto registrado, con el proveedor identificado y una puntuación de confianza. Añade una regla de reenvío en Gmail u Outlook y tu contabilidad funciona en piloto automático, todo el trimestre.

Imagina dedicar cinco minutos a tu contabilidad cada trimestre. No cinco horas, ni un fin de semana perdido con una caja de zapatos llena de tickets, cinco minutos, solo para echar un vistazo a lo que ya está hecho y aprobarlo.

No es una fantasía. Con Facturaz puedes acercarte muchísimo a una contabilidad totalmente automática, y casi todo se reduce a una idea sencilla: tus tickets y facturas ya llegan a tu correo. Así que deja que vayan directamente de tu bandeja de entrada a tus libros, sin que muevas un dedo.

Así se configura.

Cada cuenta tiene su propia dirección de correo de Facturaz

Cuando te unes a Facturaz, tu cuenta recibe una dirección de correo única. Cualquier cosa que le reenvíes la lee la IA y la registra como gasto, automáticamente, la fecha, el proveedor, el importe, el IVA, la categoría, todo rellenado por ti.

Así que el movimiento básico es sencillo: una factura llega a tu bandeja, la reenvías a tu dirección de Facturaz y ya está en tus libros. Desde Gmail, desde Outlook, desde cualquier cliente de correo, o directamente desde el email del proveedor. Sin abrir ninguna app, sin rellenar formularios, sin teclear.

Solo eso ya ahorra horas. Pero puedes ir un paso más allá y eliminar incluso el reenvío.

El truco que lo hace funcionar en piloto automático

La mayoría de tus facturas y tickets llegan por email y se reconocen a la legua: el asunto o el cuerpo dice "invoice", "factura", "receipt", "recibo", "tu pedido", "pago". Tu correo ya sabe reconocer eso. Así que deja que haga el reenvío por ti.

En Gmail, Outlook y la mayoría de clientes de correo puedes configurar una regla (Gmail las llama filtros) que diga, en la práctica: cuando llegue un email que mencione "factura" o "invoice" (y las variantes que uses), reenvíalo automáticamente a mi dirección de Facturaz.

Configúralo una vez y el círculo se cierra. Un proveedor te envía una factura por email, tu bandeja la reenvía a Facturaz, Facturaz la registra. Tú no hiciste nada. Ni siquiera abriste el email.

Unos consejos para configurarlo bien:

  • Cubre las palabras que de verdad recibes, en los dos idiomas: invoice, factura, receipt, recibo, order, pedido, payment, pago.
  • Empieza un poco amplio y luego ajusta. Observa lo que llega durante una semana y ajusta la regla si pilla cosas que no debería, o se pierde cosas que sí.
  • También puedes añadir reglas para remitentes concretos, tu operador de móvil, tu empresa de hosting, tus proveedores habituales, para que sus facturas siempre pasen.

A partir de ahí, tu contabilidad de gastos ocurre en gran parte sola, en segundo plano, durante todo el trimestre.

Facturaz te dice quién es cada proveedor en realidad

Aquí hay un detalle que la mayoría de herramientas no tienen. Cuando Facturaz registra un gasto, no solo apunta un nombre y un número, averigua quién es el proveedor y por qué el gasto se registró como se registró.

Facturaz crea el proveedor por ti, lo busca y escribe una breve descripción a partir de su web y sus redes sociales. Así, justo debajo del ticket puedes ver, en una frase, a qué se dedica esa empresa, y eso te dice al instante por qué Facturaz puso el gasto en una categoría concreta.

Por qué importa: cuando repasas tus gastos, no te quedas mirando una línea críptica como "STR*PYMNTS 4099" intentando recordar qué era. Ves el proveedor, a qué se dedica y la categoría, y todo cuadra de un vistazo. Revisar tus libros se convierte en leer, no en hacer de detective.

Cada gasto viene con una puntuación de confianza

La automatización solo es tranquila si puedes confiar en ella, y confiar significa saber cuándo mirar más de cerca. Por eso cada gasto que procesa la IA lleva una puntuación de confianza, un número sencillo de 0 a 100.

Una factura limpia en la que todo cuadra, proveedor encontrado, importes que suman, puntúa alto. Algo borroso, parcial o inusual puntúa más bajo. Lo importante no es el número en sí, sino que te dice dónde poner tu atención. Pasas por encima de los de alta confianza y das un vistazo rápido a los de baja. Revisas lo que merece revisión y te saltas el resto.

Eso es lo que convierte el "lo hizo la IA" en "lo hizo la IA y veo que acertó".

Entonces, ¿qué te queda por hacer?

Con las reglas de reenvío en marcha y los gastos registrándose solos, tu trimestre queda así:

  1. Un vistazo rápido. Abre Facturaz y repasa lo que ha entrado. Las descripciones de proveedor y las puntuaciones de confianza lo hacen rápido, estás comprobando, no introduciendo.
  2. Un segundo vistazo donde se marca. Dedica tu tiempo a los pocos elementos de baja confianza, no a los muchos evidentes.
  3. Una comprobación antes de presentar. Antes del plazo, ejecuta la auditoría con IA para detectar cualquier cosa que daría problemas, un NIF que falta, un total que no cuadra.
  4. Presenta. Tu 303 y tu 130 ya están calculados a partir de los gastos que se registraron solos todo el trimestre.

Esa es la promesa de cinco minutos al trimestre, hecha realidad. El trabajo no desapareció, simplemente dejó de ser tuyo para hacerlo a mano.

Por qué merece la pena configurarlo hoy

Las horas que pierdes en contabilidad no son solo horas, son el agobio que las acompaña, el montón que crece, el plazo que se acerca, las deducciones que te pierdes porque ponerte al día da demasiada pereza.

Automatizarlo elimina todo eso de golpe. Los gastos se capturan en el momento en que llegan, mientras están frescos y completos, así que nada se olvida y nada se pierde. Tus deducciones están todas porque cada factura entró. Y tu cierre de trimestre pasa de un muro a una ola.

Lo mejor: es una configuración única. Dedica quince minutos hoy a crear tus reglas de reenvío y te lo devuelve cada semana a partir de ahora.

En resumen

Tus tickets ya llegan a tu bandeja de entrada. Facturaz te da una dirección de correo que convierte cualquier ticket reenviado en un gasto registrado, con quién es el proveedor y cómo de segura estaba la IA. Añade una regla de reenvío en Gmail u Outlook y hasta el reenvío desaparece, tu contabilidad se lleva sola en segundo plano, dejándote una revisión rápida en lugar de horas de introducir datos.

Configúralo una vez. Recupera tus tardes para siempre.

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Este artículo es información general sobre cómo funciona Facturaz. No es asesoramiento fiscal profesional. Para asesoramiento sobre tu situación concreta, habla con un profesional cualificado.

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Esta guía fue escrita por Facturaz y validada por última vez el 25 de abril de 2026